• Apuntan que los insultos a trabajadores, peleas entre inmigrantes e incumplimientos de normas no hace sino crecer a diario.

La representación de trabajadores del colectivo de seguridad del CETI califica de “difícil la situación” que están viviendo en el centro, agravada por el confinamiento debido al actual estado de alarma, y apostilla que entre el “hacinamiento y la cuarentena obligatoria es fácil que se cree cualquier tipo de disturbio”. Alertan de que se producen altercados a diario y de que los inmigrantes tunecinos “ya no atienden a las normadas”.

Aseguran los vigilantes de que el colectivo tunecino es consciente de la situación “y lo está aprovechando en su beneficio”. Señalan que los tunecinos han estado de huelga en diversas ocasiones durante el estado de alarma “haciendo muy difícil la convivencia con el resto de residentes que, por el contrario, están totalmente solidarizados y concienciados en la lucha contra el covid-19”.
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Insultos y peleas
“Los insultos y vejaciones hacia los vigilantes de seguridad son constantes, son casi a diario”, y el motivo es que son “la principal fuerza de reacción y la que limita e impide las conductas contrarias a las normas del centro”. Relatan estos trabajadores que de forma constante los servicios de seguridad sorprenden a los tunecinos “fumando hachís, cocinando con fuego en el interior de las carpas donde habitan, saltándose las largas colas del comedor; creando incomodidad con el resto de residentes que habían esperado su turno de forma correcta, y en algunas ocasiones han llegado fuera del horario de cierre de comedor exigiendo su apertura”.

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