• La Audiencia Nacional avala que las compañías descuenten parte del sueldo a los que no cumplen la hora de entrada, aunque además les apliquen una sanción.

Una de las consecuencias derivadas de la nueva obligación que tienen las empresas de registrar el horario de sus empleados es que, si lo hacen por medios telemáticos o mediante huella digital, pueden comprobar si llegan tarde al trabajo y castigarles con una reducción de su sueldo.

Los sindicatos defendían que rebajar el sueldo supone una multa “encubierta” y que dado que la jornada que prevé el Convenio es anual, esos retrasos se pueden recuperar en otro momento, pero la empresa sostenía que “si no hay una efectiva prestación de servicios en un periodo de tiempo programado como de trabajo por ínfimo que este sea cesa la obligación de retribuir“.

La Audiencia deduce de la lectura del Convenio que “no existe un derecho del trabajador a que su jornada laboral individual sea redistribuida una vez fijada por causa de retrasos injustificados como se pretende”.

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