• La compañía de seguridad privada ha ganado la batalla judicial contra las entidades bancarias certificando que no tuvieron razón al retirarle las líneas de factoring. Más de 3.000 empleados penden de un hilo.

Llega el momento decisivo para la empresa de seguridad privada Ombuds, en concurso de acreedores desde finales de julio. Los últimos días han visto varias novedades en la compañía.

Los gestores de la compañía apuntan a dos únicas vías posibles: la venta como unidad productiva entera a un tercer actor (ya hay varias ofertas, según aseguran) o la liquidación total.

El juzgado da hasta el 2 de diciembre para presentar el plan de viabilidad de la empresa.

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