• La Guardia Civil apunta que fueron tres miembros del grupo terrorista FRAP, pero aún no hay pruebas sólidas.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional dio un plazo de un año al servicio de información de la Guardia Civil para investigar el atentado del vigilante de seguridad Jesús Argudo Cano, que murió el 2 de mayo de 1980 en las oficinas de la General Motors, en la calle Capitán Portolés, de un disparo en un atentado cometido por tres encapuchados, pero concluido ese tiempo lo han archivado a falta de pruebas contundentes. Aun así, la fiscal Carmen Monfort ha abierto la posibilidad de que ante la llegada de nuevas pruebas y del informe definitivo de la Guardia Civil pueda reabrirse el caso para cumplir la búsqueda del derecho a la verdad que reclama el hijo de la víctima de terrorismo. Como este caso solo hay cinco en España, en los que no es necesario llegar a juicio porque el caso está prescrito.

_atentadodeunvigilantejuradoenlasofic30885789_475fa890
Jesús Argudo sujeta la fotografía de su padre, el vigilante de seguridad que murió en el atentado.
Toni Galán

Leer noticia completa en: heraldo.es