• Denuncia que carecen de medios materiales y humanos

En enero de este año, el cajero automático del Hospital do Salnés se esfumaba como por ensalmo. Alguien se introdujo de madrugada por una de las ventanas del área de administración, es de suponer que abrió las puertas del complejo a algún compinche y entre los dos se llevaron el aparato sin que nadie se percatase de ello. Este incidente sirvió de argumento para que representantes de UGT se reuniesen ayer con los vigilantes que prestan sus servicios en el centro médico de Rubiáns. Y el sindicato pudo comprobar que lo ocurrido tiene una explicación: «Hay un déficit muy importante, tanto de medios de protección como de medios humanos».

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