Dos puntos están ya claros en la contrarreforma laboral que están negociando el Gobierno y los agentes sociales: se acabará con la prevalencia de los convenios de empresa sobre los sectoriales y se recuperará la ultraactividad anterior a la reforma de 2012. Fuentes conocedoras de los debates apuntan que el acuerdo, aún debatiéndose para cerrar flecos, se aprobará entre el Gobierno y UGT y CCOO, pues la CEOE y Cepyme se quedarían fuera del pacto. Una segunda pata de la negociación, la referida a la definición de la “propia actividad de la empresa” que da pie a la subcontratación de obras y servicios está menos avanzada, por lo que la negociación se podría dividir en dos elementos diferenciados.

Se aprobaría primero la modificación de los artículos del Estatuto de los Trabajadores (ET) 82 (inaplicación o descuelgue empresarial del convenio), 84 (concurrencia entre convenios) y 86 (vigencia de los convenios), mucho más avanzado, y, se dejaría para más adelante los artículos 42 (Subcontratación de obras y servicios) y 15 (Duración del contrato). El Gobierno baraja aprobar dos normas diferenciadas, aunque, según las fuentes consultadas, todavía no tiene decidido con qué formato legal, con Reales Decretos o con Reales Decretos-Leyes.

Prisa al Gobierno

Desde los sindicatos están metiendo prisa al Gobierno para que presente la reforma. El secretario general de UGT, José Álvarez, ha expresado su deseo de que “el proceso de diálogo social tenga fecha límite” y considera “legítimo sortear los bloqueos de la Mesa del Congreso legislando por Real Decreto”. Y aunque no renuncia a acabar con la totalidad de la reforma de 2012, Álvarez considera que “nadie entendería que desaprovecháramos el momento en el que estamos para no abrir un proceso que cambie aspectos centrales de la reforma del PP”.

Uno de esos aspectos, recogido en el texto de negociación que el Ministerio ha puesto sobre la mesa para orientar la negociación, es acabar con la prevalencia del convenio de empresa sobre el sectorial. En este punto no hay disensiones entre los sindicatos y el Gobierno, pues este último no se ha andado con medias tintas y ha propuesto la total supresión del actual apartado 2 del Artículo 84 del ET: “La regulación de las condiciones establecidas en un convenio de empresa, que podrá negociarse en cualquier momento de la vigencia de convenios colectivos de ámbito superior, tendrá prioridad aplicativa respecto del convenio sectorial estatal, autónomo o de ámbito inferior”.

Respecto a la ultraactividad de los convenios, regulado en el articulo 86 del ET, Trabajo propone suprimir el último párrafo del punto 3: “Transcurrido un año desde la denuncia del convenio colectivo sin que se haya acordado un nuevo convenio o dictado un laudo arbitral, aquel perderá, salvo pacto en contrario, vigencia y se aplicará, si lo hubiere, el convenio colectivo de ámbito superior que fuera de aplicación”. Por tanto, con la reforma, ante la falta de un nuevo convenio, seguirá el anterior.

Los sindicatos no están muy conformes con la redacción propuesta por el Gobierno, pues, en su opinión, no garantiza por ley el mantenimiento de la ultraactividad de cualquier convenio. UGT y CCOO recuerdan que el PSOE, estando en la oposición, se comprometió a recuperar la literalidad anterior a 2012.

Entienden que, con la redacción propuesta por el Ministerio de Trabajo, solo se garantiza la ultraactividad una vez terminado el periodo de negociación si el convenio vencido hubiese establecido previamente dicha ultraactividad o si, durante la negociación del nuevo convenio, se hubiese alcanzado un acuerdo en tal sentido.

Por otro lado, en el 86 están surgiendo dudas sobre la fórmula para dirimir las diferencias cuando fracasen las negociaciones de convenios. Actualmente, el ET establece un laudo arbitral, sin embargo, el Gobierno es partidario de aplicar sistemas de solución autónoma.

Fuente: eleconomista.es